La mayoría de las adolescentes no planea embarazarse, pero muchas lo hacen. Los embarazos en la adolescencia tienen riesgos adicionales de salud tanto para la madre como para el bebé.
1. Atención prenatal
2. Cambios que tal vez tengas que hacer
3. Riesgos o problemas
4. La escuela...
Recuerda...
Tener un bebé significa enfrentar muchos cambios y retos nuevos. Tienes mucho que aprender en poco tiempo y necesitarás ayuda y apoyo adicionales. La atención prenatal y un estilo de vida sano pueden ayudarte a permanecer saludable y a tener un bebé saludable. Estar preparada para tu bebé y planificar tu futuro puede marcar una gran diferencia en la vida de tu bebé.
La atención prenatal es el cuidado médico que obtienes mientras estás embarazada. Mientras más pronto obtengas la atención prenatal, mejores serán tus probabilidades de tener un embarazo y bebé saludables.
Para tener un embarazo saludable, tal vez tengas que hacer algunos cambios a tu estilo de vida. Es importante alimentarte bien, hacer ejercicios regularmente, descansar mucho y evitar las cosas que podrían hacerle daño al bebé, como el alcohol, el tabaco, la marihuana y otras drogas (entre ellas ciertos medicamentos de venta sin receta).
Las adolescentes embarazadas corren mayor riesgo de padecer ciertos problemas médicos (como alta presión arterial o anemia) que las mujeres embarazadas mayores. Las adolescentes embarazadas también tienen mayores probabilidades de un parto prematuro. Estos riesgos son aún mayores para adolescentes menores de 15 años de edad o las que no obtienen atención prenatal. Las adolescentes también tienen mayores probabilidades de adquirir infecciones de transmisión sexual. El usar condones de látex puede ayudar a prevenir, contraer o propagar algunas ITS’s.
Planificar tu futuro también implica terminar la escuela, ya que te ayudará a obtener mejor empleo, ganar más dinero y crear una vida mejor para ti y tu bebé.