Es importante conocerlos, comprenderlos y sobre todo ejercerlos.
El Derecho a la Libertad Sexual: Expresión de la sexualidad de la forma como lo desees, sin que nadie se aproveche, o trate de explotarte o abusar de ti.
El Derecho a la Autonomía y Integridad Sexual: Es la posibilidad de tomar decisiones autónomas sobre tu vida sexual, incluye el control y el placer de nuestros cuerpos.
El Derecho a la Privacidad Sexual: Es el derecho sobre tus comportamientos sexuales, disfrutando de todo aquello que te haga sentir bien sin interferir con los derechos de otros.
El Derecho a la Equidad Sexual: Se refiere a la oposición a todas las formas de discriminación, independientemente del sexo, orientación sexual e identidad de género.
El Derecho al Placer Sexual: Es el derecho a disfrutar del ejercicio de tu sexualidad, incluyendo el autoerotismo.
El Derecho a la Expresión Sexual Emocional: Derecho a expresar nuestra sexualidad a través de la comunicación, el contacto y el amor.
El Derecho a la Libre Asociación Sexual: Significa la posibilidad de casarse, de divorciarse o de convivir y de establecer otros tipos de asociaciones sexuales.
El Derecho a planificar en forma libre y responsable: Derecho a decidir sobre tener hijos, hijas o no, el número y el espaciamiento entre ellos.
El Derecho a la Educación Sexual Integral-Comprensiva: Derecho a conocer y comprender nuestro cuerpo y sexualidad.
El Derecho al Cuidado de la Salud Sexual: Debe estar disponible para la prevención y el tratamiento de todos los problemas, preocupaciones y desórdenes sexuales.